Alejandro Contreras Córdoba

HEPATITIS B

Definición

Las hepatitis B es un proceso de inflamación del hígado provocado por la infección del virus de la hepatitis B (VHB). En un alto porcentaje de casos las hepatitis B pueden cursar sin síntomas o con síntomas muy leves tras haber contraído el virus.

La única manera de saber si has contraído la hepatitis B es mediante una prueba específica. Recuerda que el periodo ventana, tiempo que ha de trascurrir entre la relación sexual de riesgo y la prueba específica con resultado fiable, es de 4 semanas para la hepatitis B.

La hepatitis B puede cronificarse, es decir, quedar de manera permanente en nuestro organismo, y causar graves problemas como cáncer de hígado e incluso riesgo de muerte por cirrosis

Epidemiologia

De acuerdo con los cálculos de la OMS, unos 257 millones de personas padecían infección crónica por el virus de la hepatitis B (VHB) en 2015.

En 2016, 27 millones de personas (el 10,5% de la población total infectada por el VHB) sabía que tenía esta infección, mientras que 4,5 millones (el 16,7%) de los diagnosticados estaban en tratamiento.

En 2017 contrajeron la infección 1,1 millones de personas.

Signos y síntomas

La mayor parte de las afectados no experimentan síntomas tras infectarse, aunque algunos presentan un cuadro agudo con síntomas que duran varias semanas, como coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia), orina oscura, cansancio extremo, náuseas, vómitos y dolor abdominal. En un pequeño grupo de personas, la hepatitis aguda puede dar lugar a una insuficiencia hepática aguda potencialmente mortal.

En algunos casos la hepatitis B puede causar también una infección hepática crónica que, posteriormente, puede ocasionar cirrosis (un endurecimiento del hígado) o cáncer hepático.

Transmisión

La hepatitis B se contrae a través de fluidos genitales (semen, fluido vaginal, y moco rectal), sangre infectada que llegue a nuestro torrente sanguíneo y el contagio del feto por virus de la madre durante el parto. Recuerda que el VHB es 100 veces más infectivo que el VIH.

Tratamiento

No hay ninguna terapia específica para la hepatitis B aguda. Por tanto, el tratamiento persigue el bienestar y el equilibrio nutricional del paciente, incluida la rehidratación tras los vómitos y diarreas. Lo más importante es evitar medicamentos innecesarios. No se deben administrar antieméticos ni paracetamol.

La infección crónica por el VHB se puede tratar con medicamentos, como los antivíricos orales. Este tratamiento, que puede retrasar la evolución de la cirrosis, reducir la incidencia del cáncer de hígado y mejorar la supervivencia a largo plazo, solo es necesario para una proporción limitada de personas (entre el 10% y el 40%, en función del contexto y los criterios de tratamiento).

La OMS recomienda administrar tenofovir o entecavir por vía oral como el tratamiento más eficaz para reducir la presencia de VHB. A diferencia de otros fármacos, es muy raro que aparezcan resistencias a ellos, son fáciles de tomar (un comprimido al día) y causan pocos efectos secundarios, por lo que el seguimiento que requieren es limitado.

Ahora bien, el tratamiento no cura la infección por el VHB en la mayoría de las personas, sino que tan solo evita su replicación. Por tanto, cuando se inicia el tratamiento contra la enfermedad se debe mantener durante toda la vida.

Prevención

La vacuna para la Hepatitis B es muy efectiva. Si no estás vacunado/o la mejor manera de protegerse frente a este virus es la vacunación. Acude a tu médico de cabecera y solicita que te vacunen frente a la Hepatitis A y B.

Recuerda que tanto el VHB como el VHC son mucho más infectivos que el VIH y que comparten sus vías de trasmisión. El uso del preservatio en tus relaciones sexuales anales y/o vaginales te protegerán frente a los virus de las Hepatitis B y C. Además, recuerda que el sexo oral es una vía muy importante de trasmisión de VHB.


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